
• En el Congreso mexiquense, la diputada Leticia Mejía (PRI) promovió la presentación del libro ‘Raíz de mezquite’, de Alma Delia Cuevas, para visibilizar las lenguas maternas y contribuir a preservar la riqueza cultural del Estado de México.
• Como presidenta de la Comisión de Asuntos Indígenas de la LXII Legislatura mexiquense, la parlamentaria refrendó su compromiso con la dignificación de los pueblos originarios y la salvaguarda de sus lenguas, saberes y tradiciones.
• En su obra, la autora comparte vivencias familiares con el fin de preservar la memoria de sus ancestros mediante la poesía bilingüe.






Con el objetivo de visibilizar y difundir las lenguas maternas del Estado de México, mantenerlas vivas y preservar su riqueza cultural, la diputada Leticia Mejía García (PRI) promovió en el Congreso mexiquense la presentación del libro ‘Raíz de mezquite’, de la autora Alma Delia Cuevas Cabrera.
En la Biblioteca Legislativa ‘Dr. José María Luis Mora’, la legisladora, quien preside la Comisión de Asuntos Indígenas del Congreso mexiquense, refrendó su compromiso de continuar visibilizando, reconociendo y dignificando a los pueblos originarios.
Destacó que la labor legislativa es fundamental para preservar y salvaguardar la cultura viva de estas comunidades, incluidos sus usos y costumbres, saberes ancestrales y lenguas, así como la riqueza cultural de los pueblos mazahua, otomí, nahua, matlatzinca y tlahuica, sin dejar de lado a los pueblos migrantes que han encontrado en el Estado de México un hogar.
Recordó que el 12 de octubre, ‘Día de la Nación Pluricultural’ —establecido por decreto en diciembre de 2020 en sustitución del antiguo ‘Día de la Raza’— es una fecha para reconocer el aporte de los pueblos indígenas y afromexicanos, así como para conmemorar el encuentro de dos continentes que dio paso a lo que hoy es la nación.
Sobre la obra literaria, comentó que las páginas de ‘Raíz de Mezquite’ son ventanas a través de las cuales es posible dar un vistazo a la forma en la que la autora comprende el entorno de su comunidad y lo expresa mediante la poesía bilingüe.
Por su parte, Alma Delia Cuevas explicó que la culminación de su texto le llevó casi 10 años y ha sido traducido en 21 lenguas de distintas zonas del país, entre ellas las de Oaxaca, Chihuahua y Chiapas. Añadió que quienes participan en el proyecto reciben crédito y visibilidad como personas escritoras, intérpretes y poetas.
Detalló que su obra surgió de sus visitas a la familia paterna de sus dos hijas, originaria del Valle del Mezquital, en el Estado de Hidalgo, a quienes está dedicado el libro para que mantengan presente su linaje y sus ancestros, ya que recoge vivencias con sus bisabuelas y bisabuelos y con ello se salvaguardan sus memorias. Asimismo, invitó a las personas asistentes a investigar sus raíces y transmitir a sus descendientes quiénes fueron sus antepasados.
En su participación, la periodista Angélica Téllez Rojas explicó que el libro se divide en tres partes, que evocan la raíz, el surgimiento y florecimiento del mezquite, así como su resistencia ante las adversidades de su entorno. Agregó que este árbol representa la vida y los conocimientos colectivos, mientras que sus raíces simbolizan a los ancestros y la memoria que es necesario recuperar para preservar la identidad y la lengua. Finalmente, advirtió que la desaparición de una lengua implica también la pérdida de toda una cultura.
También vinculó la obra con la historia familiar y destacó las ilustraciones en linóleo de Andrés Vallejo Córdoba, en las que la raíz simboliza el linaje, la pertenencia y la identidad, mientras que el mezquite representa la resistencia.
En la edición del libro participó Lourdes de la Cruz Miranda, quien realizó la traducción a la lengua hñähñu (otomí) y compartió fragmentos poéticos centrados en el mezquital, la lluvia, los alimentos, los sonidos del valle, la memoria ñañú (concepto cultural que engloba la conciencia colectiva, los saberes ancestrales y la cosmovisión del pueblo otomí), las y los abuelos, la escasez de agua, el nopal y la figura materna. Las lecturas se presentaron como instantes que dieron origen a cada poema.



